Blog de Medicina Estética

Láser CO₂ fraccionado en pieles latinoamericanas

Escrito por Marcia Avella | Oct 20, 2026, 8:36:45 PM

Mejorar los signos del fotoenvejecimiento requiere considerar las características de cada piel. La evaluación del riesgo pigmentario, la selección de parámetros y los cuidados antes y después del procedimiento son claves para planificar el tratamiento.

Las líneas finas, las irregularidades en la pigmentación y los cambios en la apariencia cutánea son motivos frecuentes de consulta. Para abordarlos, el láser CO₂ fraccionado permite trabajar sobre distintos signos del envejecimiento facial mediante una intervención cuya intensidad puede ajustarse según la evaluación clínica.

En Latinoamérica, donde conviven pacientes con una amplia diversidad de fototipos, esa capacidad de adaptar el tratamiento cobra especial relevancia. Hablar de “pieles latinoamericanas” no implica una única característica cutánea: cada paciente presenta antecedentes, exposición solar y una respuesta a la inflamación que deben considerarse al definir el procedimiento.

Una acción fraccionada para la renovación cutánea

El láser CO₂ tiene como principal cromóforo el agua. En su modalidad fraccionada, genera columnas microscópicas de ablación y efecto térmico, rodeadas de tejido que permanece sin tratar. Esta distribución favorece la reparación cutánea y desencadena procesos de remodelación del colágeno.

Su aplicación permite abordar líneas finas, determinadas alteraciones pigmentarias y cambios en la textura y la apariencia global de la piel. Sin embargo, la respuesta puede variar según el signo tratado, su intensidad y las características del paciente. Por eso, establecer expectativas específicas forma parte de la planificación.

Personalizar también es evaluar el riesgo pigmentario

La hiperpigmentación posinflamatoria es uno de los aspectos que merece atención al planificar procedimientos de resurfacing, especialmente en pacientes con mayor predisposición a desarrollar alteraciones de la pigmentación.

El fototipo aporta información, pero debe integrarse con la historia clínica, los antecedentes de manchas después de procesos inflamatorios, el estado actual de la piel y la posibilidad de cumplir los cuidados posteriores.

La elección de energía, densidad y características del pulso forma parte de esa evaluación. El objetivo es definir una intervención acorde con la indicación y el perfil de cada paciente, considerando tanto la respuesta buscada como la recuperación esperada.

La preparación cutánea, cuando corresponda, la fotoprotección y el seguimiento completan el abordaje.

Evidencia clínica en pacientes de la región

Un estudio de Ruiz-Rosas y colaboradores aporta datos sobre este enfoque en pacientes de Colombia y Perú. La investigación retrospectiva incluyó 165 personas tratadas con una sesión de láser CO₂ fraccionado de DEKA, solo o combinado con plasma rico en plaquetas —PRP— tópico, con seguimiento de hasta tres meses.

La evaluación fotográfica realizada por dos dermatólogos independientes observó mejorías en líneas finas, pigmentación moteada y apariencia global. En el grupo tratado únicamente con CO₂ fraccionado, la mejoría promedio estimada fue del 50,48 % en líneas finas, 42,59 % en pigmentación moteada y 46,96 % en apariencia global.

Estos valores expresan el grado promedio de mejoría evaluado, no el porcentaje de pacientes que respondió al tratamiento. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre el grupo de CO₂ solo y el que recibió PRP adicional.

Durante el seguimiento no se registraron casos de hiperpigmentación posinflamatoria. Se informó un caso de herpes simple y manifestaciones transitorias, como xerosis y prurito, en algunos pacientes.

Los resultados deben interpretarse dentro de las condiciones estudiadas: selección de pacientes, parámetros específicos, preparación despigmentante en parte de la muestra y cuidados posteriores. Además, predominó el fototipo III y el seguimiento fue de tres meses, por lo que los hallazgos no pueden generalizarse a todos los fototipos ni establecer la duración del beneficio a largo plazo.

Tecnología y criterio clínico

La evidencia regional aporta información para seguir desarrollando estrategias de rejuvenecimiento adaptadas a las características de nuestros pacientes.

El láser CO₂ fraccionado ofrece una herramienta para abordar diferentes signos del fotoenvejecimiento. Su incorporación a la práctica requiere integrar la tecnología con una evaluación individual, una selección fundamentada de parámetros y un seguimiento adecuado.

Conocer la piel que se va a tratar es el punto de partida para planificar el rejuvenecimiento facial.

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Referencia: Ruiz-Rosas AI, et al. Facial Rejuvenation with Fractional CO₂ Laser: Evidence in Latin Skins. Photobiomodulation, Photomedicine, and Laser Surgery. 2026;44(4):226–232. doi:10.1177/25785478251391558.