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Del vórtice al número: HyperDoppler y una nueva forma de leer el flujo del corazón

Escrito por Martin Gonzalez | Aug 4, 2026, 1:00:03 PM

  Entrevista al doctor Omar Prieto, MD

 

 

Durante décadas evaluamos el corazón a partir de su estructura y de cómo esta impacta en velocidades, presiones y gradientes. Llegamos a medir la deformación miocárdica con speckle tracking y a anticipar el compromiso de la función de bomba. Ahora podemos dar vuelta la pregunta y explorar algo fascinante: qué le pasa a la sangre que se mueve dentro de la cavidad. Esa es la puerta de entrada al análisis de vórtices, y hoy tenemos la tecnología para llevarlo a la práctica diaria.1,2

Qué es un vórtice y por qué entusiasma

Cuando la sangre ingresa al ventrículo izquierdo a través de la válvula mitral, no lo hace en línea recta: forma un anillo de vórtices, estructuras rotacionales que organizan el llenado y preparan la eyección. Es una coreografía precisa, y ahora podemos observarla y medirla.

En el corazón sano ese giro es estable y eficiente: minimiza la energía que se pierde por fricción y redirige el flujo hacia el tracto de salida con el menor costo posible. Cuando la geometría o la función se alteran —en la miocardiopatía dilatada, la cardiopatía isquémica o la valvulopatía— ese orden se reorganiza, y el análisis del flujo revela información que los índices convencionales no capturan. Ahí está su valor: ver la función desde un ángulo nuevo.

El vórtice principal del VI sano y las cuatro propiedades que HyperDoppler traduce en números, más la eficiencia energética global (gKED).

 

HyperDoppler: la dinámica de fluidos, ya en la rutina

El gran salto es el acceso. La resonancia con 4D-flow es una referencia excelente pero poco disponible, y los métodos ecocardiográficos previos requerían contraste, dependían del ángulo o exigían vía transesofágica. HyperDoppler (Esaote) cambia esa ecuación.3,4

Es una técnica basada en Doppler color, sin contraste, que reconstruye el campo vectorial de velocidades desde un plano apical de eje largo y calcula, de forma automatizada, un mapa de flujo promediado en un latido (steady streaming). De ahí obtiene medidas cuantitativas y adimensionales, indexadas al tamaño ventricular, que describen el vórtice principal:

  • Área del vórtice (cuánto ocupa dentro del VI)
  • Longitud del vórtice hacia el ápex
  • Profundidad (dónde se ubica su centro)
  • Intensidad (cuánta rotación concentra)
  • Disipación global de energía cinética (gKED), que resume la eficiencia energética del flujo en toda la cavidad

Lo mejor: es accesible, reproducible y se integra al flujo de trabajo del ecocardiografista, sin pasos invasivos ni contraste. Convierte un concepto de laboratorio en una herramienta de todos los días.

NORVORTEX: ahora sabemos qué es normal

Para que una medida sea útil hay que saber qué esperar en un corazón sano. El estudio NORVORTEX (Beccari, Mele y col., European Heart Journal – Imaging Methods and Practice, 2026) responde justamente eso: un trabajo multicéntrico e internacional, con 13 laboratorios y un corelab independiente, que enroló 467 sujetos sanos y estableció los valores de referencia que faltaban.5

Los valores de referencia del vórtice y de la disipación energética en el corazón sano, según el estudio NORVORTEX.

 

Traducido a fisiología: en el corazón sano el vórtice ocupa alrededor de un cuarto de la cavidad, se extiende cerca del 60 % del eje longitudinal, se ubica más cerca de la base que del ápex y rota de forma consistente en sentido horario. Un patrón estable, ordenado y eficiente que ahora podemos reconocer y comparar.

Y hay más buenas noticias para su uso clínico:

  • Reproducibilidad excelente para cada medida (ICC ≥ 0,950), con sesgos menores al 5 %: los números son confiables.
  • Variaciones mínimas por edad y sexo, así que un único marco de referencia sirve para la mayoría de los pacientes.
  • La mayor variabilidad se concentró en la gKED, un detalle a tener presente al interpretarla.

Hacia dónde vamos

Contar con valores de referencia cambia el juego. Con un rango de normalidad claro, empezamos a distinguir lo fisiológico de lo patológico y a pensar la disfunción ventricular no solo como un problema de contractilidad o relajación, sino también como una cuestión de eficiencia del flujo.

Un ejemplo claro es la insuficiencia cardíaca con ventrículo dilatado: el vórtice deja de ser compacto, se vuelve más grande y redondo, se ubica en el centro de la cavidad y se desplaza hacia el ápex, mientras la energía se aleja del tracto de salida. Es justamente el tipo de reorganización del flujo que HyperDoppler permite reconocer de un vistazo.1,2

Comparación esquemática del patrón de flujo: vórtice compacto y basal en el corazón sano, frente al vórtice agrandado, central y desplazado al ápex de la miocardiopatía dilatada. Ilustración original elaborada a partir de las referencias 1 y 2.

 

Ahí veo el mayor potencial: en el fenotipado de la insuficiencia cardíaca, en el seguimiento tras intervenciones valvulares o sobre el tracto de salida, y como complemento del strain y el trabajo miocárdico. Quedan pasos por dar —validación en distintas patologías, datos pronósticos, automatización total—, pero la dirección es clara y estimulante. La dinámica de fluidos intracardíaca dejó de ser un tema de investigación para volverse una herramienta productiva, y con tecnología accesible como HyperDoppler ese salto ya está llegando a la cabecera del paciente.

Tecnoimagen es distribuidor de Esaote en Argentina y acerca al país tecnologías innovadoras para el diagnóstico por imágenes cardiovasculares, como HyperDoppler, una herramienta que permite evaluar la dinámica del flujo intracardíaco mediante el análisis de vórtices. Integrada a los ecógrafos de última generación de Esaote, esta tecnología brinda información cuantitativa sobre la eficiencia del flujo sanguíneo, ampliando las posibilidades diagnósticas para cardiólogos y especialistas en ecocardiografía. 

 

Referencias

1. Prieto O, Staricco F. ¿Es la evaluación de dinámica de fluidos la nueva etapa del diagnóstico por imágenes cardiovascular? Rev Argent Cardiol. 2023;91(1):86-89.

2. Prieto O, Staricco F. Importancia del estudio de los vórtices. En: Lowenstein J, Vásquez Z, Saad A, editores. Strain miocárdico. La revolución ecocardiográfica del siglo XXI. Sección VIII, Cap. 45B. ISBN 9786287673830.

3. Fiorencis A, Pepe M, Smarrazzo V, et al. Noninvasive evaluation of intraventricular flow dynamics by the HyperDoppler technique: first application to normal subjects, athletes, and patients with heart failure. J Clin Med. 2022;11(8):2216.

4. Mele D, Smarrazzo V, Pedrizzetti G, et al. Intracardiac flow analysis: techniques and potential clinical applications. J Am Soc Echocardiogr. 2019;32(3):319-332.

5. Beccari R, Cecchetto A, Smarrazzo V, et al. Evaluation of left intraventricular flow dynamics using the novel non-contrast HyperDoppler technique. Eur Heart J Imaging Methods Pract. 2026;4:qyag050.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

* Dr. Omar Prieto MTSAC, FACC, FESC, FAHA, FASE, FSIAC

Médico Cardiólogo Universitario

Máster en Cardiología Clínica (S.E.C.)

Docente, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires

Especialista en Rehabilitación y Prevención Cardiovascular (F. Favaloro)

Especialista en Diagnóstico por Imágenes Cardiovasculares

Especialista en Medicina del Estrés (A.M.A.)

Miembro del Comité Ejecutivo, Fundación Cardiológica Argentina (Vocal)

Exdirector y actual Asesor del Consejo de Aspectos Psicosociales, Sociedad Argentina de Cardiología (S.A.C.)

Secretario Científico del Área Corazón y Mujer (S.A.C.)

Docente de la Universidad Católica, Diplomatura de Cardio-obstetricia (S.A.C.)

Investigador UBACyT